Proceso de
Transferencia
El
concepto de transferencia fue utilizado por vez primera en la publicación de
Freud y Breuer ¨ Estudios sobre la histeria de 1895. ¨
A
partir de entonces fue cada vez más aplicado, pues Freud descubre que es un
fenómeno que se da espontáneamente en la cura psicoanalítica, así por ejemplo en ¨Análisis fragmentario de
una histeria ¨ de 1905. Escribe ¨
El
tratamiento psicoanalítico no crea transferencias y se contenta con sacarlas a
la luz como tantos otros factores psíquicos ocultos ¨, y más adelante pregunta
y responde ¨ ¿que son las
transferencias? son reediciones o facsímiles de los impulsos o fantasías
excitados y hechos conscientes en el curso del psicoanálisis, pero tienen la
peculiaridad característica de su género, de que reemplazan a alguna persona
anterior por la persona del médico. Dicho de otro modo, se revive toda una
serie de experiencias psicológicas, no como pertenecientes al pasado sino como
relativas a la persona del médico en el momento actual. Algunas de estas
transferencias tienen un contenido en nada diferentes del de su modelo, salvo
en la substitución, entonces para seguir con la misma metáfora, se trata de
reimpresiones, de nuevas pruebas de impresión. Otras están hechas de un modo
más ingenioso, su contenido ha sido sometido a una influencia moderadora – yo
la llamo sublimación- y puede llegar a ser consciente, aprovechando
diestramente algunas peculiaridades reales de la persona o circunstancias del
médico y apegándose a eso, entonces ya no se trata de nuevas impresiones sino
de ediciones corregidas¨.
Refiriéndose
a esto Fenichel escribió ¨ El repetir hacia el analista actitudes previamente
adquiridas no es más que uno de tantos ejemplos de resistencia más
significativo y cuyo manejo constituye la esencia del psicoanálisis ¨ y más
adelante previene ¨ El manejo de la transferencia constituye la parte
más difícil del tratamiento ¨ (Fenichel
1945).
Es
así como la transferencia aparece como un fenómeno clínico que puede o no ser
atendido e interpretado, pero su presencia se convierte en un fuerte aliado
terapéutico, me refiero a su correcto manejo, o puede estancar el tratamiento o
provocar su abandono, por parte del paciente y en ocasiones por el analista.